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  Un hallazgo - apertura en la clínica y en la técnica: El Objeto Lúdico.  


Autora: Lic. Patricia Saks.

 
 
Indice

1 - Definición y desarrollo del concepto de objeto lúdico.
     "Construyendo al bebe -  perro".
2 - Las intervenciones lúdicas.
3 - Objetos lúdicos en el psicoanálisis con adolescentes y adultos.
4 - Entrelazamientos conceptuales.
5 - Objetos lúdicos y dialecto analítico.


1 - Definición y desarrollo del concepto

Se trata de objetos construidos - creados en el proceso analítico, a través de los cuales se expresan, representan y elaboran diversas problemáticas psíquicas.
Comenzaré este recorrido elaborativo con algunas viñetas clínicas del primer caso de un niño (al que denominé "construyendo al bebe-perro"), en el cual comencé a definir esta idea (1).

1 - El desarrollo completo de este caso clínico esta en el trabajo "Objeto Analítico Lúdico. Su función en la Clínica con Niños". (Premio Aberastury 2007). Revista de APA .Junio de 2009.
 
       
- Construyendo al bebe-perro

- Juan era un niño de cuatro años de edad, impulsivo y agresivo. A partir del psicodiagnóstico, se estableció que dicha sintomatología estaba ligada a trastornos en la estructuración psíquica.
En el desarrollo del proceso analítico (trabajando con dos sesiones semanales con Juan y entrevistas periódicas con los padres), luego de cuatro meses de tratamiento, se comenzó a desplegar la siguiente secuencia analítica - lúdica:
Viñetas de sesiones:
- Juan al llegar a una sesión dice: "Soy el perro".
Me pide que le tire el lápiz - palo; lo va  a buscar y lo trae en la boca.
Dice: "Los humanos le tiran los palos a los perros" (Ubicándose él como no humano).
- Juan se tira en el sillón. Yo nombro mi sillón como la cucha del perro. (Se trata en este caso de lo que denomino "intervención lúdica", idea que desarrollaré posteriormente).
Me pide algo de comer .Voy armando la comida con masa.
Sale del consultorio caminando en cuatro patas.
- En otra sesión, comenzamos a nombrar al "bebé - perro", que se mete en el sillón - cuna - cucha.
El bebé - perro está adentro de su cuna (mi sillón) y le tengo que tirar la pelotita.
- Posteriormente, el bebé - perrose presenta desde el comienzo de la sesión.
Entra en el consultorio caminando en cuatro patas.
Se ubica abajo del diván (el diván parece funcionar como coraza - caparazón protector).
Agarra la masa y se la pone de almohada.
Lo alimento, hago que le doy de comer con una cucharita.
Luego, van apareciendo gestos que comunican: parar la mano es que quiere leche, con la otra mano es que me detenga.

Sale de abajo del diván.
Yo digo: "¡Qué bueno que pude alimentar al bebé - perro que tenía tanto hambre!"
Hace que come todas las cosas que encuentra, en forma desesperada.
Digo: "Parece como si nunca lo hubieran alimentado".
Él dice: "Lo que pasa es que no le dieron de comer porque los padres eran viejos y ahora quiere comer porque hay familia" (expresando de este modo "lo nutricio" de la alianza analítica).
Me pide que prepare ocho pasteles con la masa, en silencio, mientras él duerme.
- De este modo, se va creando en el espacio analítico, un lugar en el cual poder   alojar, cuidar, alimentar y comprender a este "bebé - perro"; que es él.

- Luego, en este análisis, se fueron creando otros objetos lúdicos, (desarrollados en el trabajo "Objeto Analítico Lúdico. Su Función en la Clínica con Niños"), a través de los cuales se expresaban, representaban y elaboraban diversas problemáticas psíquicas. Se abría de este modo, una nueva posibilidad de pensar el cambio psíquico a partir de la secuencia de los diversos objetos lúdicos.

2 - Las intervenciones lúdicas

En la construcción del objeto lúdico, el analizado muestra su "gesto espontáneo" y el analista realiza lo que denomino "intervención lúdica".
El objetivo de dicha intervención será ubicar el "gesto espontáneo" dentro del universo lúdico.
Desde esta perspectiva, una descarga impulsiva, puede ser transformada en objeto lúdico, a partir de intervenciones adecuadas, que "pongan en juego", las potencialidades lúdicas de la misma.


Quiero destacar un concepto desarrollado por el Dr Emilio Rodrigue, referido a lo que él denominó "interpretación lúdica". (2)

2) Emilio Rodrigué se refiere a la idea de "interpretación  lúdica" y dice al respecto:"La interpretación lúdica comienza con una toma de contacto directa y sensorial del material empleado por el niño. En este sentido esta orientado desde el medio de expresión no verbal y plástico hacia la comunicación verbal. Esquematizando, la interpretación lúdica consta de dos tiempos; en el primero el analista remeda el juego del niño y en el segundo, trasmite lo que ha comprendido verbalmente, pero haciendo complementariamente uso de los medios no verbales que el niño ha empleado". Dicha actitud mimética favorecería la elaboración, permitiendo una mejor comprensión del material (Rodrigue, 1966, pag 135).

A diferencia de la interpretación lúdica, en la intervención lúdica, no se trata de una actitud mimética, sino de favorecer el despliegue del gesto espontáneo del analizado. Pero, más allá de las diferencias, se destaca en ambas ideas, la posición activa del analista en relación a "lo espontáneo", expresado por el analizado.
La posibilidad de realizar intervenciones lúdicas, no excluye las interpretaciones referidas al contenido (pulsión, defensa, vínculo), pero considero, que ciertos apresuramientos interpretativos, pueden funcionar como obstáculo para el desarrollo de la experiencia analítica.
- Me gustaría destacar, que en una de mis relecturas del texto "Realidad y Juego" de Donald Winnicott, encontré que  algunas de sus intervenciones analíticas, pueden ser pensadas como "intervenciones lúdicas".
Transcribo a continuación el material clínico al que hago referencia:
Se trata del caso de Diana; Winnicott se refiere al mismo diciendo: "En la descripción de este caso, como lo hice en el de Edmund, expondré lo que sucedió entre Diana y yo, y dejaré de lado el material de la consulta con la madre"( Winnicott, 1971, pag 68).


"Los chicos juegan con mayor facilidad, cuando la otra persona puede y sabe ser juguetona. De pronto acerqué el oido el osito que tenía en el bolsillo y dije "Le oí decir algo". Ella se mostró muy interesada. Yo continué diciendo "creo que necesita a alguien con quien jugar, y le hablé del corderito lanudo que encontraría si buscaba en el otro extremo de la habitación, en el montón de juguetes que había debajo de la biblioteca"( Winnicott, 1971,pag 69).

- De este modo, el "gesto espontáneo del analizado" y las "intervenciones lúdicas del analista", irán conformando algo "nuevo", que se podría denominar "garabato analítico - lúdico".(3)
 
3) - Winnicott dice con respecto al "juego del garabato": "Si describo lo que hago, existe el peligro muy real, de que otros lo tomen y lo conviertan en algo semejante al test de apercepción temática. La diferencia entre éste y el TAT es, en primer lugar, que no se trata de un test y, en segundo lugar, que el consultor aporta su propio ingenio casi tanto como el niño. (Winnicott, 1968, Pag 26 – 27)
Destacando la posición activa del analista, continúa diciendo, con relación a la propuesta para realizar el juego del garabato:"Este juego que a mí me gusta, no tiene reglas. Simplemente tomo el lápiz y hago esto, trazo un garabato a ciegas. Me dirás a qué se parece esto que yo hago, o si puedes lo conviertes tú en alguna cosa; después harás lo mismo para mí y veré si puedo hacer algo con lo tuyo". (Winnicott , 1968  Pág. 27).


3 - Objetos lúdicos en el análisis con adolescentes y adultos
 
"Todo lo que diga sobre el jugar de los niños también rige, en verdad, para los adultos, solo que el asunto se hace de más difícil descripción cuando el material del paciente aparece principalmente en términos de comunicación verbal. En mi opinión, debemos esperar que el jugar resulte tan evidente en los análisis de los adultos como en el caso de nuestro trabajo con niños".
               D.W.Winnicott,  Realidad y Juego (pag 63)


El "objeto lúdico" en el psicoanálisis de adolescentes y  adultos, estaría constituido por "representaciones lingüísticas" o "juegos de palabras", que como construcciones compartidas, sirven para expresar, representar y elaborar determinadas problemáticas psíquicas.

- Caso A : "Juli", era la representación lingüística usada con un  paciente adulto joven, para el cual la atracción materna incestuosa - desorganizante, era una amenaza constante en su funcionamiento psíquico. "Juli" (forma en que lo nombraba su madre), representaba un aspecto de su psiquismo ligado pasivamente a esa madre intrusiva y fusionante que obstaculizaba, atacando sus vínculos exogámicos y su autonomía.
A partir del análisis de los diversos modos que tenía "Juli" de atacar sus "logros exogámicos", se fue delineando en el diálogo analítico, la representación de "Juli, como la de un "niño - terrorista". Se trataba  entonces, de poder hacer "audible" en las sesiones, los posibles auto - atentados, que podría estar tramando o ejecutando "Juli". De este modo se podían analizar por ejemplo, procesos de desinvestidura de sus propias capacidades laborales - creativas; o la repetición de posiciones pasivas, de entrega, a figuras que representaban al objeto materno.
A otro objeto lúdico, ligado a dicha atracción incestuosa desorganizante, lo denominamos "el santuario"; a través del cual se representaba "un lugar psíquico" destinado a ofrendas masturbatorias a esa "diosa madre"; desde el cual, se tornaba representable - elaborable, la irrupción de excitación sexual traumática, que interfería en su desarrollo social y laboral. Correspondía a un aspecto de su funcionamiento psíquico, desde el cual se sentía "obligado" a realizar "actos sacrificiales".

Caso B : Con otro analizado, la frase "Himalaya o pozo", era la forma de referirnos a la autoevaluación superyoica exigente y cruel, desde la cual media sus logros; el no ser perfecto (escalar el Himalaya), equivalía al desastre, a la caída, a la ruina, al pozo. A partir de la referencia a este objeto lúdico, se podía hacer comprensible analíticamente, ciertos estados depresivos, por los que atravesaba; que se presentaban como efecto de dicha autoevaluación superyoica : "Himalaya o pozo".
 
 - Me referiré ahora, a un caso clínico presentado por el psicoanalista Antonino Ferro, en su trabajo "Transformaciones en el sueño y personajes en el campo psicoanalítico. Reflexiones preliminares sobre las diferencias entre los modelos teóricos del psicoanálisis" (Publicado en la Revista de Psicoanálisis LXV.  4 , del año 2008).
Cuando Antonino Ferro desarrolla el material clínico de Filippo dice:"Partiendo de una separación cualquiera producida en el análisis, Filippo, ante su propia sorpresa, vuelve a adueñarse de residuos de sentimientos desconocidos por él, como la experiencia de haber sido enviado al exilio, el terror de que lo dejaran fuera de su casa, y el que les tenía a sus padres (y a si mismo), como figuras que debían ser aplacadas. Así, ocupa la escena un personaje al que podemos llamar "el camarero" que durante años les lleva todos los días a sus el desayuno a la cama, y que representa su actitud complaciente y a veces hasta servil (un fantozzi)".
En este sentido, pienso que "el camarero", funciona como un objeto lúdico, en tanto se trata de una representación creada en transferencia a partir del diálogo  analítico, que representa un aspecto de la problemática del analizado.

- Quiero destacar, en este recorrido elaborativo, el valor de mis propios objetos lúdicos, creados en mi análisis, como uno de los pilares para este desarrollo.


4 - Entrelazamientos conceptuales

"La psicoterapia se da en la superposición de dos zonas de juego, la del paciente y la del terapeuta. Esta relacionada con dos personas que juegan juntas. El corolario de ello es que cuando el juego no es posible, la labor del terapeuta se orienta a llevar al paciente, de un estado en el que no puede jugar a uno en que le es posible hacerlo"
                (D.W.Winnicott. Realidad y Juego, pag 61)

Reflexionando con posterioridad al desarrollo de la idea del objeto lúdico, se fueron generando entrelazamientos con otros conceptos y desarrollos psicoanalíticos:
- Me referiré en especial a las ideas de S. Freud, D. W.  Winnicott , A. Green y W y M Baranger.

- Freud al desarrollar el análisis del  juego del fort-da, en su texto "Más allá del Principio de Placer" (1920), dice: "Ahora propongo abandonar el oscuro y árido tema de la neurosis traumática y estudiar el modo de trabajo del aparato anímico, en una de sus prácticas más tempranas.  Me refiero al juego infantil" (pag 14).
Luego de describir el tipo de juego del que se trata dice:""La interpretación del juego resultó entonces obvia. Se entramaba con el gran logro cultural del niño: su renuncia pulsional (renuncia a la satisfacción pulsional), de admitir sin protestar la partida de la madre. Se resarcía, digamos, escenificando por si mismo, con los objetos a su alcance ese desaparecer y regresar "(pag15).
Al continuar analizando el valor de dicho juego expresa."En la vivencia era pasivo, era afectado por ella, ahora se ponía en un papel activo, repitiéndola como juego, a pesar de que fue displacentera" (pag16).


Destacando de este modo, la importancia del juego, como actividad psíquica que permite convertir, en objeto de recuerdo y elaboración anímica, lo que en sí mismo resultó displacentero. (Freud, 1920).

- Por su parte, Winnicott vincula al juego con el espacio potencial, destacando el lugar fundante de los fenómenos transicionales y del gesto espontáneo; en tanto se constituyen en motores para el vivir creador.
En el texto "Realidad y Juego" dice al respecto:"Para mi el significado del jugar adquirió un nuevo color desde que seguí el tema de los fenómenos transicionales y busqué sus huellas en todos sus sutiles desarrollos, desde la primera utilización del objeto o las técnicas transicionales, hasta las últimas etapas de la capacidad de un ser humano para la experiencia cultural" (Winnicott,1971, pag 63).
"El lugar de ubicación de la experiencia cultural es el espacio potencial que existe entre el individuo y el ambiente (al principio el objeto). Lo mismo puede decirse acerca del juego. La experiencia cultural comienza con el vivir creador, cuya primera manifestación es el juego" (Winnicott, 1971,  pag 135).
Me interesa remarcar también el lugar teórico - clínico, que le otorga Winnicott a lo que él denomina "lo informe", dice al desarrollar el tema referido a la "búsqueda de la persona": "La persona a quien pretendemos ayudar necesita una nueva experiencia en un marco especializado. Dicha experiencia corresponde a un estado no intencional, a tildar, por decirlo así, los elementos de la personalidad no integrada.
Esto lo llamé "lo informe" en la descripción de casos. ( Winnicott, 1971, pag 81).
- En relación con este planteo de Winnicott, recuerdo el caso de una niña de cuatro años, con trastornos ligados al descontrol impulsivo, que en diversas sesiones mezclaba, su saliva, con jabón y lo esparcía por los azulejos del baño del consultorio.
Comenzamos a denominar a su preparado: "producto de limpieza - ensuiciante".
En este caso,  la creación compartida de este objeto lúdico, facilitó el despliegue de las pulsiones orales - anales, dando lugar a un proceso de simbolización.


En este sentido el objeto lúdico, funcionaria, dando forma (representación) a "lo informe".

- Pensando el concepto de Campo Analítico elaborado por M y W Baranger, ubico la creación de  objetos lúdicos, como formando parte de dicha dinámica (4).

4 – W y M Baranger definen el concepto de campo analítico diciendo :"La situación analítica tiene que formularse, no como situación de una persona frente aun personaje indefinido y neutral, al final de una persona frente a si misma, sino como situación de dos personas indefectiblemente ligadas y complementarias mientras esta durando la situación, e involucradas en un mismo proceso dinámico. Ningún miembro de esta pareja es inteligible dentro de la situación sin el otro (M y W Baranger, 1969,pag 129).

- Por su parte A Green realiza fecundos desarrollos en relación a la dialéctica pulsión - objeto. Dice en su libro "La Metapsicología Revisitada: "Ahora bien, lo notable en la posición freudiana es que el proyecto metapsicológico va a centrarse en funciones, cuyo cumplimiento en un grado o en otro, hará intervenir al objeto. Esto en suma equivale a decir que el objeto desempeña para la vida psíquica un papel equivalente al que cumplen el oxígeno o los componentes de la nutrición para la vida biológica, pero con la diferencia de que el objeto actuará en el sentido de la organización o desorganización de la vida psíquica en función de las propiedades inherentes a esta. Para Freud, la última palabra la tendrá siempre esta función propulsiva, que empuja, ocurra lo que ocurra, a investir nuevos objetos" (A. Green. 1996 , pag35).   
Ubicando al objeto como "revelador" de la pulsión, se refiere a la función objetalizante: "La función objetalizante cuya existencia yo postulo, consiste, como bien señaló Winnicott, no solo en ligarse a objetos sino también en crearlos. En crearlos, hallándolos; en hallarlos porque ya estaban ahí. En este aspecto el campo de lo objetalizable es infinito.(Green, 1996, pag 38).


En este sentido, la construcción - creación de objetos lúdicos, tendría dentro del marco del trabajo analítico, una "función objetalizante"; favoreciendo el trabajo de representación y creación de "nuevos objetos".
Con respecto al valor del juego, A Green, en su libro "Ideas directrices para un psicoanálisis contemporáneo" dice:"Puede decirse que una de las formas más logradas de la actividad psíquica en relación con el afecto, es la génesis diferenciación y consolidación de los procesos lúdicos" (pag 191).


5 - Objetos ludicos y dialecto analítico
 
En un proceso analítico podrán construirse diversos objetos lúdicos, a partir de los cuales se irá creando una especie de "dialecto", en tanto dichas representaciones lingüísticas, se transforman en "palabras claves", que tendrán un sentido particular; conformando un "dialecto privado - compartido", co-escrito en el espacio potencial del análisis.
Pienso que desde este "nuevo dialecto", se podrán retomar aquellos "gestos espontáneos desoidos o deformados", para que a través de la construcción de los objetos lúdicos, tengan la oportunidad de ser desplegados, dando "forma" a "lo informe" (Winnicott); pues de allí puede emerger lo  más auténtico y genuino de cada sujeto.
Desde dicha "creación compartida", es posible hacer comunicable - representable en el diálogo analítico, algo de esa "locura privada" (A. Green), para que pueda ser transformada, en "espacio potencial creativo" (Winnicott).
Se trata de un dialecto creado en la mini - sociedad analítica, desde el cual, evocando algo de las técnicas de reciclaje, lo "pasado" puede adquirir un "nuevo" sentido.
 

Bibliografía
- Aulagnier, Piera: La violencia de la interpretación: del pictograma al enunciado.  Editorial Amorrortu. Buenos aires 1977.
- Baranger, Madeleine, Baranger Willy: Problemas del campo psicoanalítico.Editorial Kargieman. Buenos Aires.1969.
- Ferro, Antonino:"Transformaciones en el sueño y personajes en el campo psicoanalítico. Reflexiones preliminares sobre las diferencias entre los modelos teóricos en psicoanálisis". Revista de Psicoanálisis. Tomo LXV. Número 4. 2008.
- Freud, Sigmund: Mas alla del Principio de Placer. Tomo XVlll. Editorial Amorrortu. 1920.
- Green, André  - .La Metapsicologçia Revisitada. .Editorial Eudeba. Buenos aires. 1996.
- Green, André - Ideas directrices para un psicoanálisis contemporáneo. Desconocimiento y reconocimiento del inconciente. Editorial Amorrortu.2005.
- Rodrigué, Emilio; Tronquoy de Rodrigué, Geneviève: El contexto del procesoanalítico.  Editorial Paidós. Buenos Aires. 1966.
- Urribarri, Rodolfo: Comunicación personal.
- Winnicott, Donald: Exploraciones Psicoanalíticas ll. El juego del garabato: amalgama de dos artículos: uno inédito, escrito en 1964, y el otro publicado en 1968. Editorial Paidós. Buenos Aires. 1991.
- Winnicott, Donald: Realidad y Juego. Editorial Gedisa Buenos Aires. 1987.